• Planeta Mente

¿Por qué nos gusta la comida que nos gusta?

¿Sabes por qué te gusta la comida que te gusta? ¿Cuál es la psicología detrás de tus preferencias por ciertos sabores? Hoy te voy a contar lo que he aprendido acerca de por qué a los seres humanos les gusta la comida que les gusta.


¡Hola Humano!

Comer es una experiencia placentera que vives todos los días (o al menos así debería serlo). A medida que vas creciendo, y con el pasar del tiempo, te vas conociendo más y vas descubriendo qué sabores prefieres y cuáles te desagradan. Es normal que consumas más alimentos que te gustan y te causan placer, en lugar de aquellos que no te gustan. De hecho, la emoción de desagrado es una forma que tiene tu cuerpo de protegerte para que no consumas alimentos que podrían hacerte daño; en otras palabras, es una medida de supervivencia.


En ocasiones los seres humanos prefieren no comer cierto tipo de alimentos que son necesarios para mantener una vida saludable; como por ejemplo, los vegetales. Quizás si eres padre has pasado por la (en ocasiones difícil) experiencia de tener que convencer a tus hijos/as de comer alimentos sanos. Esta no es una tarea fácil cuando los niños se niegan rotundamente a comerlos, o botan la comida a escondidas, mientras sientes cómo se te agota la paciencia y aparece el cansancio... ¡No desmayes! hay soluciones para lograr que los niños consuman aquellos alimentos que los harán sentirse bien físicamente.


El sentido del gusto


Antes de adentrarnos de lleno en el por qué, me gustaría comenzar explicándote qué es el sentido del gusto. En palabras simples, el gusto es la capacidad que tienes de sentir los sabores de los alimentos (y a veces otras cosas... por ejemplo: los niños que salen al parque y les da curiosidad probar la tierra). Percibes estos sabores gracias a tu lengua, un órgano musculoso que, en su superficie, tiene unas mini bolitas casi invisibles llamadas "papilas gustativas". Cuando ingieres alimentos, estos liberan una sustancia química que se detecta gracias a las papilas gustativas. Dentro de estas papilas hay unos botones que se activan al detectar estas sustancias químicas. Cuando ocurre esto, se produce una sensación denominada "sabor". Hay cuatro sabores básicos: dulce, ácido, amargo y salado. Aunque, en este último siglo los japoneses descubrieron un nuevo sabor, el "umami".

¿Sabias que al sentido del gusto también le influyen el olfato y la textura? Esto quiere decir que tu sensación de "gusto" es una mezcla de los sabores que percibe tu lengua, la textura de lo que ingieres y el olor.

De niño, probablemente tus padres te expusieron, o te siguen exponiendo, progresivamente a diferentes sabores. Los sabores más agradables para los seres humanos son el dulce y el salado. Por lo general, estos son los primeros que pruebas. Poco a poco tus padres, u otros cuidadores, van agregando distintos tipos de alimentos que a veces te agradan y otras veces no tanto (como por ejemplo los vegetales o verduras). Una de las razones principales por la que los vegetales no son los favoritos de las personas es porque carecen de gran sabor. Sin embargo, son muy necesarios, ya que contienen una gran cantidad de vitaminas y minerales. Entonces, ¿cómo hacer que te gusten aquellos alimentos que no te gustan?

Primero, entendamos porqué te gusta la comida que te gusta.


¿Por qué nos gusta la comida que nos gusta?


Desde la etapa prenatal, los humanos van desarrollando su sentido del gusto. Entre las 6 y 8 semanas se comienzan a desarrollar las papilas gustativas del bebé. Las sensaciones que siente el futuro bebé, son el resultado de cómo saben las sustancias que contiene el líquido amniótico (el líquido que rodea y protege al feto). Si una madre, por ejemplo, come zanahorias durante el embarazo o la lactancia, el bebé tiene mayores probabilidades de que le guste ese sabor.

El sentido del gusto es tanto biológico como psicológico. La parte psicológica tiene que ver con el aprendizaje. Aprendes a que te gusten ciertas cosas. En otras palabras, tu sentido del gusto se desarrolla en base a la experiencia. Por naturaleza, los humanos tienen miedo de probar cosas nuevas; es un instinto de supervivencia. Tal vez por esta razón, los niños presentan más aversiones a ciertas comidas en comparación con los adultos. A medida que crecen, los seres humanos van probando distintas comidas y haciendo asociaciones (placenteras o displacenteras) con ciertos alimentos.

Ahora bien, ¿por qué las personas desarrollan aversiones a ciertas comidas? Según los científicos, la respuesta tiene que ver en parte por las enfermedades gastrointestinales. Por ejemplo, si un niño siente náuseas y vomita frecuentemente, cualquier comida que ingiera durante este tiempo tiene mayor probabilidad de ser aprendida como displacentera rápidamente. Muchas personas desarrollan una aversión hacia ciertas comidas porque cuando eran niños se enfermaban constantemente del estómago.

Por otro lado, algunos seres humanos son más sensibles a ciertos sabores debido a que tienen más papilas gustativas que los demás. Los científicos los llaman “supertasters” que sería algo así como “super catadores” de alimentos. Debido a que tienen más papilas gustativas son más sensibles a sabores fuertes, como el picante.

¿Sabías que hay una manera de descubrir si tú eres uno de esos “supertasters”? Si colocas un q-tip con colorante azul sobre tu lengua, tragas un par de veces para que la tinta se mueva y cubra toda la superficie, en realidad puedes ver la cantidad de papilas gustativas que tienes. Verás unos pequeños círculos rosados sobre un fondo azul. Si tu lengua se ve algo así como una pared de azulejos, llena de puntitos rosados ¡probablemente eres un supertaster! Para aquellos que no son tan sensibles, esos círculos rosados son como lunares, hay mucho espacio entre ellos. La mayoría de las personas está en el medio; es decir, no tienen demasiadas papilas gustativas, pero tampoco pocas.



¿Cómo introducir alimentos saludables a tu estilo de alimentación?


Volviendo a la idea del por qué los vegetales son necesarios pero no son muy atractivos para ciertas personas; aquí te comparto unos cuantos tips para añadirlos a tu estilo de alimentación, o a la de un niño:

  1. Una manera de introducir los vegetales a la dieta es acompañarlos de sabores agradables como el azúcar o la grasa. Por ejemplo: podrías espolvorear un poco de azúcar sobre los brócolis, si estos no te gustan, o prepararlos con mantequilla o queso. Los estudios indican que el cerebro asocia este sabor fuerte y agradable con el brócoli, y aprende a agradar el sabor del mismo. Posteriormente, hay mayor probabilidad de que, cuando retiren el acompañante (grasa o azúcar), les guste el sabor del vegetal por sí solo.

  2. Anímate a experimentar. Los seres humanos, sobre todo durante el crecimiento, aprenden por observación. Puedes comenzar por buscar contenido relacionado a una alimentación variada y saludable. En otras palabras, busca videos y sigue cuentas en instagram que publiquen recetas o tips sobre cómo preparar alimentos saludables. ¡A nadie le gusta comer siempre los vegetales hervidos! pueden resultarte aburridos o insípidos. Te sorprenderías de la diversidad de maneras de comer un alimento.

  3. Si eres padre, una de las más efectivas maneras de introducir un alimento a tus hijos es comiéndolo tu primero. Cuando tu hijo te vea disfrutando de los alimentos saludables, es más probable que lo intente y lo disfrute. Recuerda que desde el embarazo, ese nuevo humano que se está formando está probando distintos tipos de comidas. Si estás embarazada, prueba distintos tipos de alimentos (siempre bajo supervisión médica). Cuando nazca, tu bebé podrá reconocer los sabores.

  4. No es necesario comer TODO. Partiendo del hecho que comer lo que no te agrada puede resultar una experiencia estresante, no te fuerces, ni obligues a otros, a comer una comida que no les agrada. Hay maneras de obtener nutrientes de otros alimentos. Prueba. La diversidad es la clave. Quizás el nutriente que necesitas no sólo está en ese tipo de alimento que te desagrada, sino en otro que quizás sea más placentero para ti.

  5. Si quieres que un niño coma un alimento, una manera efectiva es que vea a otro niño comiéndolo. Algunos niños cuando observan que otros niños, como ellos, pueden comer ciertos alimentos y disfrutarlos, pueden sentirse identificados y decidir probarlos para sentirse parte del grupo.

Si es una aversión, no te esfuerces tanto. Como he dicho anteriormente, es normal que hayan alimentos que no te gusten. Si algo he aprendido de los humanos, es que cada uno es único y diferente; su grandeza está en la diversidad. Sé autocompasivo y no te fuerces a comer algo que no te gusta sólo porque todos los demás lo están comiendo. Esto te generará estrés innecesario, y muy probablemente ya experimentas más estrés del que deberías experimentar. Mejor investiga sobre ese alimento que no te gusta, qué propiedades te estas perdiendo, y reemplázale por otro alimento que te ofrece lo mismo. Anímate a probar cosas nuevas.


Comer debería ser una actividad placentera para todos. Te invito a que, si eres "quisquilloso" con la comida, o si eres padre y tus hijos presentan esta característica, cambies el enfoque de "problema" por "apoyo". Ayúdate o ayuda a tus hijos a disfrutar de la variedad de comidas, en las cantidades correctas, para crecer de una manera sana. No dejes que tu estilo de alimentación te defina, ni definas a los demás por cómo se alimentan. Mi deseo es que todos los seres humanos crezcan sanos y felices, comiendo lo mejor que puedan, y que se sientan bien con lo que comen y con su propio cuerpo.

Por último, el bonus Tip del día es el siguiente: si te da pena o vergüenza admitir que no te gusta cierto alimento, o simplemente no lo quieres comer, siempre puedes decir que eres alérgico/a a eso. Nada más no le digas a nadie que te lo dije yo 😉


Preguntas para pensar:

¿Qué alimentos son los que más te gustan?

¿Cuáles no te gustan?

¿Por qué crees que no te gustan?

¡Cuéntame si haces el experimento! Sube una foto o story de tu lengua coloreada de azul y Taggeame 😃 en Instagram @somosplanetamente

Referencias

American Psychological Association

https://www.apa.org/research/action/speaking-of-psychology/foods-we-like

185 vistas0 comentarios